La productora misionera Mónica Amarilla, presenta «Caían del cielo», una película que conecta pasado y presente a través de la memoria colectiva. En diálogo con la Agencia de Noticias Guacurarí, repasó su infancia en Puerto Libertad, su camino en el cine y el desafío de producir desde las provincias.
La productora comparte su historia personal, sus primeros vínculos con el arte y el camino que la llevó a dedicarse a la producción audiovisual, además de reflexionar sobre el valor de contar historias desde el interior del país.
Amarilla nació el 8 de enero de 1975 en Puerto Libertad, en una familia numerosa que marcó profundamente su mirada sobre la vida y el arte.
“Nací en Puerto Libertad y mi familia vivía en la casa de la capilla del puerto. También vivimos en la casa del correo, ya que mi papá era jefe de correos, por eso nos mudamos muchas veces”, recordó.
Su infancia transcurrió entre distintas localidades de Misiones como Wanda, Puerto Esperanza y Posadas. Pero guarda un recuerdo muy especial de los años vividos en el norte de la provincia. “Viví una infancia disfrutando de todo lo hermoso que tiene esta zona: los saltos, los arroyos, la naturaleza. Me conmueve ahora tal como en ese momento”, expresó.

Una familia marcada por el arte
El vínculo con la cultura y el arte estuvo presente desde muy temprano en su hogar. Sus padres alentaron a sus hijos a explorar distintas expresiones artísticas. “Siempre nos estimularon con la música, las artes plásticas, el teatro y la danza”, contó.
Recordó también la influencia de sus padres en esa formación: “Mi papá era muy buen bailarín de tango y mi mamá tocaba el violín. También tenía mucho talento para el telar, bordaba y cosía. Siempre fue muy creativa”.
Desde niña, Amarilla se acercó a la lectura y participó en talleres literarios, además de estudiar dibujo y pintura. “Siempre formó parte de mis intereses y lo disfrutaba mucho”, afirmó.
El descubrimiento del cine
Su pasión por el cine comenzó en las salas tradicionales de Misiones. “Empecé a ir al cine Avenida de Posadas, a las matinés o a veces acompañaba a mi mamá. También recuerdo que mis hermanos me contaban del cine Beby de Puerto Libertad”, relató.
Sin embargo, su ingreso al mundo de la producción audiovisual llegó de manera inesperada mientras vivía en Buenos Aires. “Estaba estudiando e intentando ingresar a la carrera de Derecho en la UBA cuando una persona me contactó para contarme que estaba produciendo una película y me invitó a sumarme al equipo para dar seguimiento a requisitos frente al INCAA”, recordó. Ese primer acercamiento abrió un camino que ya no abandonaría.
Los desafíos de producir cine
Para Amarilla, el trabajo de producción implica mucho más que la gestión de recursos económicos. “Transitar el camino de la producción audiovisual es descubrir un universo. No es lineal, requiere desarrollar muchas habilidades”, explicó.
En especial dentro del cine independiente, donde los desafíos son constantes. “En el cine de bajo presupuesto los desafíos son permanentes: económicos, financieros, creativos y narrativos. Muchas veces el desafío creativo es superar ciertas condiciones para acercarse al lenguaje audiovisual que uno imagina”, señaló.

Un momento clave en su carrera
Uno de los hitos que marcó su trayectoria fue su participación en la película Detrás del sol, más cielo, del director Gastón Gularte. “Fue la primera película de largometraje de la que formé parte de la producción. Se filmó en 35 milímetros y fue una de las primeras producciones locales y regionales”, recordó. A partir de allí continuó trabajando en distintos proyectos audiovisuales hasta la actualidad.
La niña que aún acompaña sus proyectos
Al mirar hacia atrás, Amarilla reconoce que su infancia sigue presente en su forma de trabajar. “Hoy integré a esa niña a la que le tengo mucho respeto. Le doy espacio para que la inocencia, la fantasía y el juego estén siempre presentes en cada proyecto que encaro”, expresó.
También reconoce que la profesión le ha dado tanto alegrías como momentos complejos. “Me siento muy agradecida con esta profesión. Me ha dado muchas satisfacciones, aunque también momentos difíciles donde tenemos que repensar los modelos de producción para que ese lenguaje poético llegue al público”.
Una película sobre memoria
Caían del cielo aborda una temática profundamente ligada a la historia reciente del país. La sinopsis cuenta que antropólogos forenses investigan enterramientos clandestinos en un monte que fue campo militar, acompañados por Valeria, hija de desaparecidos, y Otilia, una Madre de Plaza de Mayo de 102 años.
Para Amarilla, la película busca generar una reflexión colectiva. “Creo que lo que pasa en la película de alguna manera nos pasa como sociedad. Ese ‘sentirse parte’ es la emoción que me gustaría que se lleve el público”, señaló.

Cine desde las provincias
Uno de los aspectos que la productora destaca del proyecto es su mirada desde el interior del país. “Es una película que narra desde lo local, desde las provincias, y eso no solo contribuye a la cinematografía nacional, sino que la hace más amplia, más plural y más federal”, afirmó.
La obra fue realizada junto al director Rubén Plataneo, con quien ya trabajó anteriormente.
“Esta es la tercera película que hacemos juntos. También se sumó la productora Ana Taleb de Rosario y ese fue el núcleo del proyecto”, explicó.
El estreno y la emoción
La primera vez que vio la película terminada fue un momento muy especial. “Sentí muchísima emoción, porque representa aportar un granito de arena a la construcción de la memoria colectiva”, expresó.
Este estreno también marca un paso importante en su carrera. “Durante muchos años cumplí distintos roles dentro de la producción en proyectos de otros. Desde hace un tiempo estoy produciendo íntegramente mis propios proyectos”, contó.
El impulso del audiovisual misionero
Finalmente, Amarilla destacó el crecimiento del sector audiovisual en Misiones y el rol de las instituciones que lo impulsan. “Misiones cuenta con un instituto de artes audiovisuales que fomenta la actividad en la provincia y cuyo objetivo es fortalecer la producción local”, explicó.
Y concluyó resaltando el potencial creativo de la provincia: “Tenemos talento artístico, técnico y creativo, además de infraestructura. Históricamente Misiones ha sido impulsora y vanguardia en muchos aspectos del audiovisual”.
Gladys Galeano – Puerto Libertad
Proyecto Mujeres Guacurarí en Acción
AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ



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