Con más de tres décadas de trayectoria, la cantante litoraleña de Posadas repasa su camino en la música, su vínculo con la cultura misionera y el compromiso de transmitir las raíces a las nuevas generaciones.
La cantante litoraleña Vanesa Avellaneda, reconocida por su trayectoria en el chamamé y la música del litoral, recordó que su camino artístico comenzó hace más de tres décadas, impulsado por una vocación que nació desde muy chica y que con el tiempo se transformó en una forma de vida.
“Mi carrera artística comienza hace 35 años, cuando descubrí que cantar no era solo algo que me gustaba, sino una necesidad del alma. Desde muy chica entendí que la música era mi manera de expresar lo que siento y de compartir con mi gente la historia y la cultura de nuestra tierra”, expresó.
En ese sentido, remarcó que su vínculo con la música está profundamente ligado a su historia familiar. “Mi esencia siempre fue la música chamamesera, la música nuestra, la música del litoral. En mi casa se juntaban los músicos, mi papá y mi mamá siempre soñaban con tener un hijo músico, y al final salió una cantante”, recordó entre risas.
Según contó, sus primeros pasos en la música fueron a muy temprana edad. “Tenía seis o siete años cuando empecé a aprender dos o tres canciones con un profesor de música y de guitarra. Yo quería tocar la guitarra, pero él me enseñó a cantar una canción y llamó a mis padres porque afinaba desde muy chica”, relató.
A lo largo de su carrera, Avellaneda participó en diversos proyectos musicales y escenarios. Desde hace 21 años integra la Orquesta Folclórica de la Provincia de Misiones y ha compartido trabajos y grabaciones con referentes del género como Mario Bofill y el Teodoro Cuenca.
“También tuve otras experiencias musicales. Estuve casi diez años con Los Encina, hice música mexicana y fui mariachi durante más de una década. Además, tuve un grupo que se llamó Marcapaso, que sigue vigente”, detalló.
Entre sus trabajos más significativos también se encuentran interpretaciones en actos oficiales y grabaciones vinculadas a la identidad cultural de la provincia. “Me tocó interpretar canciones oficiales para algunos municipios, como el himno de Cerro Corá, y también participar en fiestas oficiales, como los actos del 25 de Mayo en Candelaria, donde muchas veces me convocan para cantar ‘Misionerita’”, comentó.
Sobre sus inicios artísticos, recordó que durante un tiempo fue conocida como “Alondra Guaraní”, un nombre que representaba su identidad cultural. “Ese nombre nace por el ave que canta libre y anuncia la mañana con su voz, y ‘guaraní’ porque llevo en mi esencia las raíces y la cultura de nuestra tierra”, explicó.
Con el paso del tiempo decidió presentarse con su nombre artístico actual. “Preferí que me llamen Vanesa Avellaneda. En realidad es mi nombre de documento, Etel Vanessa Avellaneda, pero elegí simplificarlo para mi carrera artística”, señaló.
Para la cantante, el canto siempre fue más que una pasión. “Con el tiempo entendí que no era solo una pasión, sino una misión: llevar la cultura y el sentimiento de nuestra tierra a través de la música”, afirmó.
En esa línea, también destacó que dedicarse a la música nunca fue sencillo, especialmente para las mujeres. “Nunca ha sido fácil ser mujer cantante en nuestra provincia, ni creo que en ningún lugar del mundo. Pero con perseverancia, disciplina y amor por lo que uno hace, se puede seguir adelante”, sostuvo.
Avellaneda remarcó además la importancia de preservar la identidad cultural del litoral. “Mantener vivas las raíces es honrar de dónde venimos. En cada canción del litoral está la memoria de nuestros mayores y el corazón de nuestra provincia”, expresó.
Por último, dejó un mensaje para las nuevas generaciones de artistas misioneros. “Que amen el arte y que lo hagan con libertad. Los sueños, cuando se abrazan con el corazón, siempre encuentran su camino. El arte tiene que nacer del alma, de nuestra tierra colorada y de la historia de nuestro pueblo”, dijo.
Asimismo, destacó el rol del público en su carrera. “El público es el alma de mi camino musical. Sin ellos mi canto no tendría sentido. Es quien transforma mi voz en emoción compartida”, concluyó.

Nota y redacción: Oscar Jara
Fotos: Gentileza Vanesa Avellaneda
Coordinación General: Walter López
ANG AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ



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