El intendente de San Antonio, Fausto Rojas, dialogó en exclusiva con la ANG y expresó su preocupación por el contexto económico que atraviesan el país, la provincia y los municipios, a raíz de las medidas de ajuste implementadas por el Gobierno nacional.
“Está complicada la situación. Hay una caída importante de la recaudación y también de los fondos coparticipables”, señaló el jefe comunal.
En ese marco, explicó cómo el municipio enfrenta las dificultades económicas y el impacto que esto genera en la gestión diaria. “Se hace lo que se puede. Tenemos obras nacionales paralizadas, como el Centro de Desarrollo Infantil (CDI), el centro cívico y la Escuela 591 del paraje 130. También se frenaron obras de cordón cuneta, empedrado, asfaltado y construcción de puentes”, detalló.
No obstante, Rojas destacó el acompañamiento del Gobierno provincial para sostener algunas acciones y proyectos prioritarios. “Gracias al gobernador, al vicegobernador y a la Unidad Ejecutora Provincial, a cargo de Adriana Bezus, se está iniciando la perforación de un pozo para abastecer de agua a los barrios 25 de Mayo, Alectin y Nueva Esperanza”, indicó.
Además, resaltó otra obra concretada con apoyo provincial. “También, gracias al vicegobernador Lucas Spinelli, a la presidenta de EMSA y al municipio, se pudo iluminar el campo de deportes municipal”, agregó.
Por otra parte, el intendente se refirió a la realidad social y laboral que atraviesa la zona fronteriza, marcada por la migración diaria de trabajadores hacia Brasil. “Tenemos más de dos mil vecinos que cruzan todos los días para trabajar del otro lado. Tenemos que ser agradecidos con los hermanos brasileños, porque muchos encuentran allí una oportunidad laboral”, afirmó.
Asimismo, explicó que algunas personas incluso permanecen varios días fuera de la localidad debido a la distancia de los lugares de trabajo.
Finalmente, Rojas habló sobre las medidas de ajuste que debió implementar el municipio para sostener el funcionamiento sin reducir personal. “Para no despedir trabajadores tuvimos que economizar en distintos gastos, principalmente en combustible para las máquinas. Hoy nos enfocamos en el mantenimiento de caminos vecinales y hasta tuvimos que detener la fábrica de tubos”, sostuvo.
En ese sentido, lamentó la pérdida de capacidad de inversión municipal. “Antes, con recursos propios, podíamos hacer cordón cuneta, empedrado y hasta comprar maquinaria. Hoy ya no se puede comprar nada”, concluyó.
Silva Yohana
ANG AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ



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