En un nuevo operativo de prevención y protección ambiental desarrollado en la zona rural de Santo Pipó, efectivos de la División Delitos Rurales de Corpus Christi llevaron adelante un procedimiento que permitió desarticular estructuras clandestinas utilizadas para la pesca furtiva sobre el arroyo Ñacangüazú.
El operativo se concretó este jueves al mediodía, en el marco de las recorridas preventivas que la Policía Rural viene intensificando en distintos sectores rurales de la provincia, con el objetivo de preservar los recursos naturales y combatir prácticas ilegales que afectan el equilibrio ambiental.
Durante la inspección de un embalse improvisado montado sobre el curso de agua, los uniformados detectaron dos trampas artesanales conocidas como “París”, confeccionadas con tacuaras y utilizadas para la captura indiscriminada de peces.
Este tipo de estructuras está prohibido debido al fuerte impacto que genera sobre la fauna ictícola y el ecosistema acuático.
Ante la situación, los efectivos procedieron a destruir las trampas y desmontar el embalse clandestino que obstruía el cauce natural del arroyo Ñacangüazú, permitiendo restablecer la circulación normal del agua y evitando mayores consecuencias ambientales en la zona.
Desde el ámbito de la seguridad rural remarcan que este tipo de procedimientos forman parte de una política preventiva orientada no solo a combatir delitos vinculados a la caza y pesca ilegal, sino también a fortalecer el cuidado de los recursos naturales de Misiones.
Tras la intervención, los agentes continuaron con los patrullajes preventivos en el área rural, sin detectar nuevas estructuras similares.

Fabian Conil – Eco Radio 107.5
San Ignacio
ANG AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARI



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