Mujeres Guacurarí en Acción dialogó con la Dra. Silvana Pérez, abogada, empleada legislativa y Secretaria Legislativa a cargo del Digesto Jurídico en la Cámara de Representantes, la cual sintetiza el sentido de un trabajo que, para la provincia, ya no es un proyecto técnico sino una política pública con impacto real en las instituciones y en la vida comunitaria.
Comenta con este medio que, “cuando una oportunidad te encuentra en el lugar justo, se transforma en un propósito”, La Dra. Silvana evita cualquier protagonismo personal. Se define a partir de su tarea cotidiana y de la confianza inicial del ingeniero Carlos Eduardo Rovira, quien permitió iniciar un camino que, con los años se volvió un sistema de organización normativa único en el país. “El Digesto me mostró que ordenar es dar herramientas, es construir un Estado que funciona”, afirma.
Hoy acompaña procesos simultáneos en 46 municipios y ya se completaron 12 digestos municipales. Cada uno de ellos dejó capacidades instaladas en los Concejos Deliberantes y permitió que las localidades cuenten con una base normativa depurada, accesible y técnicamente sólida.
Con respecto a la metodología, revisión continúa y presencia territorial, explicó que, el día a día del Digesto es exigente y silencioso, no se limita a ordenar normas: implica reconstruir trayectorias legislativas, revisar expedientes que tienen décadas, contrastar antecedentes, entender cómo funciona cada estructura local y adaptar la metodología a las particularidades de cada territorio.
“Este trabajo no se hace desde una oficina, se hace viajando, revisando miles de documentos, entendiendo cómo piensa cada municipio y cómo funciona su estructura normativa, es un proceso vivo y en permanente revisión”, expresó Pérez.
Siguiendo en la misma línea indicó que, ese proceso se apoya en un sistema conceptual claro. El Digesto Jurídico no es una base de datos, es la organización completa del derecho vigente, depurado y jerarquizado, que permite que el Estado provincial y cada municipio u organismo, cuente con un mapa normativo cierto, accesible y transparente. Sostenerlo implica criterios uniformes, trazabilidad documental y una revisión continua que vincula técnica legislativa, análisis jurídico y modernización institucional.
Agregó también que, la Cámara de Representantes lleva dieciséis años de consolidación ininterrumpida de su propio Digesto, un antecedente directo de esta política pública; ese camino permitió extender el trabajo hacia los municipios pero también hacia organismos del Estado: EPRAC, INYM, SIPTED, Catastro, Contaduría y el Tribunal Electoral ya avanzan en distintas etapas de ordenamiento.
La modernización tecnológica acompaña ese proceso. Las 1503 leyes provinciales vigentes están disponibles en formato de audio, lo que amplía el acceso ciudadano y el desarrollo de Digestos Municipales con códigos QR redujo la necesidad de imprimir cuerpos normativos completos. El impacto es concreto: menos papel, menor huella ambiental y un ahorro aproximado de dos millones de pesos por municipio en cada consolidación.
Este crecimiento se sostiene con una particularidad institucional que Pérez considera central, “no generamos gastos adicionales. Trabajamos con los equipos técnicos propios de la Legislatura y con las herramientas que desarrollamos hacia adentro. La eficiencia también es una forma de responsabilidad pública”.

La arquitectura normativa que sostiene al Estado
El Digesto funciona como una columna vertebral que atraviesa al Estado. Sus efectos son técnicos, pero también sociales, económicos y comunitarios. Un municipio que conoce sus normas vigentes puede planificar con información cierta y resolver situaciones sin improvisación. Los organismos provinciales reducen contradicciones internas, estandarizan procedimientos y ordenan su marco regulatorio. La ciudadanía accede a una información jurídica clara, accesible y confiable.
“El impacto no es abstracto. Cuando un municipio ordena sus normas, cambia su capacidad de gestionar. Cambia la seguridad jurídica. Cambia la previsibilidad. Cambia la relación con su propia comunidad”, sostiene.
El Digesto permite que el Estado funcione con coherencia interna, con un lenguaje normativo uniforme y con herramientas claras para planificar políticas públicas. En un contexto nacional donde se discute la capacidad del Estado, Pérez plantea una mirada institucional firme:
“La eficiencia no se debate: se construye. Y se construye con procesos sólidos, con información accesible y con un Estado que sabe qué normas tiene vigentes. Eso es modernizar”.
Esa organización normativa también estructura decisiones económicas, ambientales y administrativas. Un derecho vigente claro permite prever inversiones, sostiene regulaciones ambientales sin contradicciones y mejora la calidad de las decisiones públicas en cada nivel de gobierno.

Nuevas generaciones, educación y expansión territorial
Adelantó que, la planificación hacia el próximo año legislativo profundiza este camino. La Secretaría del Digesto ampliará sus acciones educativas en universidades, institutos y escuelas, integrando la formación legislativa con la modernización normativa.
Al mismo tiempo, se está trabajando en un proyecto para dar forma institucional al interés creciente que diferentes grupos de jóvenes manifestaron en los municipios, un interés por comprender cómo se organiza el derecho vigente y cómo se construyen políticas públicas que estructuran la vida provincial. No es un programa accesorio: es parte de una agenda estratégica hacia el futuro.
Pérez resume este momento con claridad: “Cuando uno comprende la dimensión institucional de este trabajo, entiende también que ordenar es proyectar. Y proyectar es abrir caminos”.

Un propósito sostenido en disciplina, método y compromiso
La Dra. Silvana Pérez no se reivindica desde el brillo individual. Su forma de trabajar es la de quien entiende el valor de la constancia, de la técnica, de la planificación y de los equipos. La modernización normativa que hoy distingue a Misiones en municipios, organismos y en la propia Cámara, es el resultado de procesos que se sostienen día a día, sin atajos y sin pausas.
En tiempos en los que la institucionalidad se discute con intensidad, su trabajo ofrece una respuesta clara, “un Estado moderno se construye ordenando, transparentando y poniendo a disposición de la ciudadanía herramientas que funcionan”, un propósito que, para Silvana se convirtió en camino, en método y en compromiso.
Para finalizar expresó, “el Digesto no es un logro de una persona ni de un momento, es un sistema que requiere disciplina, precisión y una convicción profunda de para qué se hace”.

Proyecto Mujeres Guacurarí en Acción
AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ



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