En una entrevista para el proyecto Mujeres en Acción Guacurarí, Patricia Ríos, recientemente recibida como Profesora en Educación Especial, compartió su historia de vida, marcada por el sacrificio, el amor incondicional y la perseverancia para superar las adversidades. Hoy, además de ser madre, esposa y militante, celebra con orgullo haber culminado sus estudios universitarios en la Universidad Nacional de Misiones (UNAM).
A sus 48 años, Patricia Ríos, nacida y criada en Campo Viera, recuerda con cariño sus raíces y la importancia que tuvo su comunidad en su formación personal. “Nací, crecí y, como algunos dicen, me ‘malcriaron’ en Campo Viera, en el barrio Km 28, un lugar fundamental en mi identidad, al que aún hoy visito con mucho cariño”, expresó.
Su educación primaria comenzó en la Escuela Provincial N° 489, luego continuó en la Escuela N°105 y finalizó nuevamente en la Escuela N° 489.
Patricia recuerda su infancia como una etapa feliz, marcada por docentes que no solo enseñaban contenidos académicos, sino también valores fundamentales. “Tuve la suerte de ser acompañada por maestros que nos enseñaban no solo materias, sino también valores como el respeto, la solidaridad y la amistad”, recordó.

Su educación secundaria la cursó en el Bachillerato Laboral Polivalente N° 3 Guillermo Furlón, donde completó un proceso educativo que se extendió durante siete años. A pesar de las dificultades, logró graduarse destacándose por su compromiso y compañerismo, recibiendo diplomas de asistencia perfecta y de buena compañera.
En el año 2020 inició una nueva etapa en su vida al comenzar sus estudios universitarios en la Universidad Nacional de Misiones, gracias a la articulación entre el municipio y la universidad que permitió el inicio de carreras universitarias en la localidad.
Desde siempre, Patricia sintió una sensibilidad especial hacia las personas que necesitan más acompañamiento para desarrollarse. “Con el tiempo fui entendiendo que la educación tiene un poder enorme para transformar la vida de las personas, especialmente cuando hablamos de inclusión. Estudiar Educación Especial fue para mí una forma de poder aportar desde un lugar humano, acompañando procesos y ayudando a que cada persona pueda desarrollar sus capacidades”, señaló.

Para ella, formarse en una universidad pública significó una oportunidad muy importante, especialmente para quienes viven en localidades donde históricamente no existían opciones de educación superior. “Elegí la universidad pública porque representa una oportunidad real de acceso a la educación para muchas personas. Durante muchos años en Campo Viera no existía la posibilidad de estudiar una carrera universitaria sin tener que irse a otra ciudad. Por eso fue tan importante la articulación con la Universidad Nacional de Misiones”, explicó.
Su experiencia universitaria fue enriquecedora, aunque también desafiante. Como adulta, con responsabilidades familiares y laborales, regresar a los estudios implicó una gran organización, esfuerzo y constancia. Durante esos años también se desempeñó en tareas administrativas y de atención al público en el Honorable Concejo Deliberante de Campo Viera, experiencia que según relata ,le permitió desarrollar aún más la empatía y el trato con las familias.
Más allá de los conocimientos académicos, Patricia destaca que la universidad le brindó una mirada más amplia sobre la educación y la sociedad. “Uno de los aprendizajes más importantes fue comprender el valor de la inclusión, el respeto por la diversidad y la importancia de mirar a cada persona desde sus posibilidades y no desde sus limitaciones”, afirmó.

Actualmente continúa formándose y realizando la Diplomatura en Atención, Educación e Intervención Temprana del Desarrollo Infantil, en modalidad híbrida también en la Universidad Nacional de Misiones. “Recibirme fue una meta muy importante en mi vida. Me siento muy agradecida y también con mucha responsabilidad. Tengo muchas ganas de seguir formándome y aportar desde mi lugar a la educación y a la inclusión”, expresó con entusiasmo.
Entre sus expectativas profesionales, Patricia espera poder trabajar acompañando a niños, jóvenes y familias, brindando herramientas que permitan a cada persona desarrollarse plenamente.
“A corto plazo mi objetivo es comenzar a desempeñarme en el ámbito educativo y adquirir experiencia profesional. A largo plazo quiero seguir formándome para mejorar mi práctica docente y brindar una mejor atención a los estudiantes que lo necesiten”, señaló.
Finalmente, dejó un mensaje para quienes estén pensando en seguir esta vocación. “Si sienten vocación por ayudar y acompañar a otros, es una carrera muy valiosa y profundamente humana. No siempre es fácil, pero es una profesión que deja muchas satisfacciones. Aprovechen las oportunidades de formación, especialmente cuando se abren espacios de educación pública en nuestras comunidades, porque estudiar transforma la vida de las personas y también fortalece a toda la sociedad”.
La historia de Patricia Ríos es un ejemplo de que nunca es tarde para cumplir los sueños y que la educación sigue siendo una de las herramientas más poderosas para transformar vidas y construir comunidades más inclusivas.

Sandra Krzcezkowski – Radio del Mercosur 93.7
Proyecto de Mujeres en Acción Guacurarí
AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ



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