La comunidad educativa de la EFA San Miguel celebra un hecho histórico: este año egresará su primera promoción de estudiantes.
La directora, Liliana Bandera, dialogó con ANG y Multimedios Génesis, repasó el camino recorrido desde aquellos inicios “bajo un árbol” hasta consolidarse como una institución con 160 alumnos y sistema de internado.
“Este año es la primera promoción. Pareciera que estamos hace diez años con todo lo que hemos trabajado y construido, pero vamos por el quinto año”, expresó Bandera con orgullo. En total, serán 26 estudiantes los que finalizarán sus estudios secundarios en 2026.
De un sueño a una realidad consolidada
La EFA San Miguel nació como un proyecto impulsado por la comunidad, con fuerte acompañamiento de docentes, familias y aportes del Estado provincial. En la entrevista, se recordó el respaldo de funcionarios y el reconocimiento reciente que tuvieron las Escuelas de la Familia Agrícola en Misiones, provincia que cuenta con una de las mayores redes de EFAs del país.
“Empezamos abajo de un árbol, con un salón que hacía de dormitorio y comedor. Después decidimos construir con bloques que hicimos junto a los chicos y los docentes. Hoy tenemos más comodidades gracias a la ayuda del Gobierno, fundaciones, empresas y la comunidad”, relató la directora.
Actualmente, la institución cuenta con 50 varones y 38 mujeres internados, además de estudiantes que asisten bajo el sistema de alternancia.
Formación integral y contención
El modelo pedagógico de las EFAs combina educación académica con formación en valores, trabajo comunitario y producción agrícola. Los alumnos permanecen una semana en la escuela y otra en sus hogares.
“Se nota la diferencia de un egresado de una EFA por los valores que trae”, sostuvo Bandera. “Muchos de los chicos que hoy se reciben están con sobreedad, pero era la única posibilidad que tenían de terminar la secundaria. Algunos van a egresar con 20 años, pero felices de haber logrado esta etapa”.

La rutina diaria incluye clases desde las 6:50 hasta las 19:30, con momentos de estudio, organización y tareas comunitarias. “Cada alumno tiene un sector de orden y limpieza. Es como una casa. Aprenden hábitos que después replican en sus hogares”, explicó.
Además, reciben desayuno, almuerzo, merienda y cena, un aspecto clave en contextos sociales vulnerables. “Esta escuela vino a cambiar la realidad de muchos chicos. Si no estuvieran acá, probablemente no hubieran terminado la secundaria”, afirmó.
Producción propia y vínculo con la comunidad
La institución cuenta con huerta y producción de gallinas ponedoras. Parte de lo que se cultiva se utiliza en el comedor escolar.
“Lo que producimos en la huerta se come en el comedor. Y cuando visitamos a las familias vemos que aplican lo aprendido. Se va generando un cambio en toda la comunidad”, destacó la directora.
También trabajan articuladamente con organismos municipales para la prevención de consumos problemáticos y el acompañamiento familiar.

Puente hacia estudios superiores
La EFA promueve la continuidad educativa.
“Siempre les decimos que la facultad pública está cerca y que pueden acceder incluso a becas de comedor. Es cuestión de querer seguir”, señaló Bandera.
Nuevos desafíos
De cara al inicio del ciclo lectivo, la escuela recibió recientemente cuchetas y colchones para completar los dormitorios. Sin embargo, aún necesitan una televisión para actividades educativas y recreativas, especialmente con vistas al próximo Mundial.
“Si alguien quiere donar una tele, será bienvenida”, expresó entre sonrisas.
Con 160 estudiantes y lista de espera en el ciclo básico, la EFA San Miguel se consolida como una institución clave para la inclusión y la formación integral en Eldorado.
“Si no estuvieran acá, muchos no habrían terminado la secundaria. Esta escuela es una oportunidad real”, concluyó su directora.

Gabriela Marina Cardozo – Multimedios Génesis
Eldorado
ANG Agencia de Noticias Guacurarí



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