En una entrevista para el Proyecto de Mujeres en Acción Guacurarí, María Cristina Lutz, propietaria del Camping Viejo Puente, compartió la historia de esfuerzo, transformación y trabajo que dio origen a uno de los espacios turísticos más representativos de Campo Ramón.
El emprendimiento surge a partir del trazado de la nueva Ruta Provincial N.º 103, que dividió la chacra familiar en varios sectores y afectó de manera directa la principal actividad económica que sostenían, una importante fábrica de ladrillos a prensa. “Llegamos a producir miles de ladrillos por quincena, y muchas obras de la zona se construyeron con nuestra producción”, recordó Lutz. Sin embargo, con los cambios en el mercado y la aparición de nuevos materiales, la actividad comenzó a decaer.

Lejos de rendirse, la familia decidió reinventarse. Como un “ave fénix”, tal como lo define Cristina, el proyecto renació aprovechando los recursos naturales del lugar. El arroyo que atraviesa el predio fue limpiado incluso retirando antiguos durmientes del viejo puente y muchos de esos materiales se reutilizaron para los primeros bancos, postes y estructuras del camping. Con el trabajo conjunto de sus hijos y su esposo, comenzaron a construir escaleras, a acondicionar el predio y a poner en valor una arboleda de pinos con más de 50 años de antigüedad.
La cercanía con el casco urbano facilitó la llegada de visitantes y, con el tiempo, la afluencia de público fue creciendo. Un momento clave fue la incorporación de la pileta, construida hace casi 20 años con esfuerzo familiar y ayuda de allegados. “Ahí comenzó el despegue fuerte del camping”, señaló.

El crecimiento continuó con la construcción de cabañas, realizadas íntegramente por su hijo mayor, quien además fabrica los muebles. Hoy el camping cuenta con cinco cabañas en funcionamiento y una más en proceso de finalización, además de quinchos equipados, canchas deportivas, amplios espacios verdes y servicios pensados para todo el año.
María Cristina también compartió su historia personal fue docente, directora de escuela y desarrolló toda su carrera por concurso, incluso en escuelas de frontera. Su vida se dividió durante años entre la educación, la crianza de sus hijos y el camping. A pesar de atravesar situaciones muy difíciles ,como el grave accidente de uno de sus hijos y una dura enfermedad ,nunca dejó de avanzar. “Nada es fácil, pero cuando se trabaja con cariño, el cansancio se transforma en satisfacción”, reflexionó.

Actualmente, el Camping Viejo Puente es atendido por la familia, con personal estacional, guardavidas y servicios de mantenimiento. El predio recibe visitantes de toda la provincia, especialmente de Posadas, Alem y localidades cercanas. Además de la temporada de verano, el camping funciona todo el año, con gran movimiento en fechas especiales como Semana Santa y vacaciones de invierno, y una marcada presencia de motorhomes durante la temporada baja.

Lutz destacó también el acompañamiento recibido a través del grupo Senderos de Pindó, con el apoyo del INTA y del área de Turismo, lo que permitió capacitaciones y viajes a distintos puntos del país. En este contexto, valoró especialmente la reciente visita de la mentora de ONU Turismo y expresó su expectativa de que Campo Ramón pueda consolidarse como una comarca turística.
“Todavía nos falta mucho, pero estamos haciendo las cosas bien. Este lugar es el resultado del trabajo, la familia y la perseverancia”, concluyó.

Sandra Krzcezkowski – Radio del Mercosur 93.7
Proyecto de Mujeres en Acción Guacurarí
AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ



Facebook
Twitter
Instagram
Google+
YouTube
RSS