Puerto Libertad, Misiones – En el corazón de Puerto Libertad reside una historia de arraigo, servicio y profunda vocación. Alejandra Susana Hille, de 50 años, madre de dos hijos, es un claro ejemplo de cómo las raíces y el compromiso forjan un camino dedicado a la comunidad. Nacida en 25 de Mayo, Alejandra llegó a este «hermoso pueblo» a los 8 años, forjando su identidad entre las aulas de la Escuela 157 y el BOP 22.
Vocación en el Servicio y el Orgullo de Ayudar
Tras completar sus estudios terciarios en la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), Alejandra encontró su verdadera pasión: el trabajo con la niñez con discapacidad. Hoy, trabajando en el área de eventos de la Municipalidad de Libertad, se siente plena, pero es su rol como ayudante terapéutica, con cursos de estimulación temprana, lo que ilumina su día a día.
Su convicción es firme y contagiosa: «Algo que sin dudas me apasiona es ver lo que los niños son capaces de lograr, llegando a hacer cosas que no podíamos imaginar». Esta creencia la impulsa a ver más allá de los desafíos, enfocándose en el potencial ilimitado de cada niño.

El Corazón de la Comunidad: La «Tarea de Hormiguitas»
El compromiso de Alejandra no se detiene en su labor profesional. Es una pieza clave en la coordinación del Merendero San Antonio, una iniciativa que funciona en la iglesia local bajo la guía del Fray Benjamín.
Ella describe el esfuerzo colectivo con una imagen conmovedora: «Somos un grupo de personas que estamos colaborando con esta iniciativa de seguir creciendo y ayudando a los más vulnerables. Una tarea de hormiguitas. Pero una gran tarea. Este trabajo silencioso y constante es fundamental para garantizar que los más necesitados reciban apoyo y un espacio de felicidad».

Raíces Fuertes: El Legado de sus Padres
La fortaleza de Alejandra se nutre de su familia. Recuerda con profundo cariño a sus padres, pilares de su formación. Su madre, una mujer «muy solidaria, excelente madre, esposa y abuela», y su padre, Don Carlos, un hombre «muy trabajador y reconocido albañil de este querido Libertad», quien dejó una huella física en la localidad, siendo el responsable de «casi todas las calles de empedrado aquí y los jardines de las escuelas primarias».
Con el apoyo incondicional de su pareja y sus hijos, Celeste (18) y Facundo (14), Alejandra Susana Hille continúa su labor, demostrando que viene de una «familia muy trabajadora y luchadora», y que ese espíritu es el motor de su servicio diario a Puerto Libertad.

Gladys Galeano – Puerto Libertad
Proyecto Mujeres Guacurarí en Acción
AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ



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