La crisis del sector yerbatero en Misiones se profundiza y genera creciente preocupación en productores y autoridades locales. El intendente de Comandante Andresito, Bruno Beck, fue categórico al describir el escenario actual: “La situación es de extrema gravedad. Así como están las cosas, esto no se va a resolver, al contrario, se va a potenciar”.
Precios que no alcanzan
El jefe comunal cuestionó duramente los valores que hoy se pagan por la hoja verde: “Pagar 220 pesos el kilo puesto secadero es una burla para la gente”, afirmó.
Y fue aún más contundente al advertir sobre lo que podría venir: “Van a aparecer empresas que van a terminar pagando 100 pesos el kilo en planta. Es terrible”.
Según explicó, los productores venden obligados por la necesidad: “El productor necesita pagar la luz, el agua, el combustible. Está en una situación desesperante”.
Un sistema “perverso”
Beck apuntó directamente contra el funcionamiento del mercado actual tras la desregulación: “Estamos en un sistema perverso, donde los únicos beneficiados son los que tienen los recursos: las grandes empresas”.
En ese sentido, sostuvo que los pequeños productores quedaron completamente expuestos: “Hoy los productores están en manos de quienes regulan la oferta y la demanda. Esa es la realidad”.
El peso de los costos
El aumento del combustible y los insumos profundiza la crisis. En la práctica, la ecuación productiva es cada vez más inviable. Durante la entrevista se mencionó un dato contundente: hoy se necesitan entre cinco y ocho kilos de hoja verde para pagar un litro de gasoil.
Beck coincidió plenamente con ese análisis: “Por supuesto que es así. Los costos suben, pero lo que se paga por la yerba no alcanza”.
Responsabilidades y críticas
El intendente vinculó directamente la situación con decisiones políticas a nivel nacional: “Esto tiene nombre y apellido: las decisiones del Gobierno nacional”, afirmó.
Y agregó una autocrítica social: “Tenemos que hacernos cargo de lo que votamos. Nadie quiere reconocer el error”.
También cuestionó a quienes minimizan la crisis: “Que vengan a recorrer las chacras y hablen con los productores. Decir que no hay crisis no es correcto de ninguna manera”.
Frontera y economía en caída
En Andresito, la crisis se refleja en todos los niveles. El comercio local se ve afectado por la caída del consumo y la diferencia de precios con Brasil. “Cada día cierran más negocios”, advirtió Beck.
Ante este escenario, muchas familias recurren a estrategias de supervivencia: “Hoy lo único que subsiste como gran negocio es el contrabando y el prestamismo”, señaló con crudeza.
Sin margen de maniobra
La caída de la actividad también impacta en el Estado: “Hay más informalidad, y la informalidad no paga impuestos. Entonces cae la recaudación en todos los niveles”, explicó.
Y concluyó con un diagnóstico poco alentador: “No veo una luz de esperanza. Al contrario, esto se va a agravar”.
Equipo Cadena de Radios Guacurarí
AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ



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