Tres familias de Azara que durante años vivieron en condiciones sumamente precarias finalmente accedieron a una solución habitacional concreta, luego de residir en un antiguo depósito municipal que no reunía las condiciones mínimas para ser habitado.
Una de las situaciones más sensibles era la de Doña Teresa, quien convivía allí junto a su hija con discapacidad, su hijo, nuera y nietos, en un contexto de marcada vulnerabilidad social y habitacional que, por más de dos décadas, no había encontrado respuesta.
La solución llegó a través de gestiones impulsadas por el intendente Rodolfo “Neco” Kuinaschuk, con el acompañamiento del secretario de Obras Públicas Ariel González y el secretario de Gobierno Walter Alvez.

Tras evaluar la situación, el municipio determinó un terreno de propiedad municipal y otorgó el correspondiente permiso de ocupación a las tres familias. En ese espacio se construyó una vivienda con mejores condiciones de seguridad y habitabilidad, brindando mayor comodidad y resguardo.
Para la edificación se utilizó madera de eucalipto retirada del estadio municipal, reutilizando recursos disponibles y optimizando materiales para dar una respuesta rápida a una necesidad urgente.
Desde el Ejecutivo municipal destacaron que esta acción no solo implica una mejora material, sino también un acto de justicia social, que devuelve dignidad y tranquilidad a familias que durante años vivieron en condiciones inadecuadas.
Después de más de 20 años, hoy estas familias cuentan con un terreno propio bajo permiso de ocupación y una vivienda con condiciones básicas aseguradas, con la posibilidad de seguir ampliando y construyendo su futuro.
Una intervención que refleja el compromiso municipal de atender situaciones de vulnerabilidad y acompañar a quienes más lo necesitan.

Red News de Comunicación
ANG-AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARI



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