En el Hospital de Bernardo de Irigoyen se llevó adelante una jornada de actualización en control de enfermedades crónicas y estrategias de prevención, destinada a agentes sanitarios de las localidades de San Vicente y El Soberbio, con el objetivo de reforzar el trabajo territorial y mejorar el abordaje integral de la salud comunitaria.
La capacitación tuvo como eje central optimizar la atención de las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) y fortalecer las acciones de prevención primaria, pilares fundamentales del primer nivel de atención sanitaria. A lo largo de la jornada se abordaron contenidos clave orientados a la detección temprana de riesgos y a la promoción de hábitos saludables en la población.
Entre los principales temas desarrollados, se trabajó sobre la evaluación y detección de riesgo cardiovascular y metabólico, con la actualización de protocolos de tamizaje y estratificación de pacientes. En este sentido, se destacó la importancia de la identificación precoz como herramienta fundamental para garantizar tratamientos oportunos y reducir complicaciones a largo plazo.
Otro de los ejes abordados fue el tamizaje tumoral, reforzando la captación activa de pacientes para los programas de prevención de cáncer de mama, cuello uterino y colon. Se remarcó la necesidad de asegurar el acceso programado de la población objetivo a los estudios correspondientes, en línea con las metas sanitarias vigentes.
Asimismo, se revisaron las estrategias vinculadas a las enfermedades inmunoprevenibles, haciendo hincapié en el cumplimiento de los esquemas de vacunación en todas las etapas de la vida, como una herramienta clave para sostener la inmunidad colectiva.
En el contexto epidemiológico regional, también se profundizó en la prevención de enfermedades vectoriales, especialmente en el control del mosquito Aedes aegypti. Se reforzó el rol del agente sanitario en el trabajo casa por casa, la educación familiar y la concientización sobre enfermedades como el dengue.
Desde la organización destacaron que este tipo de instancias formativas permiten consolidar un modelo de salud preventiva, transformando la información epidemiológica en acciones concretas en el territorio. El objetivo final es avanzar desde una atención reactiva hacia un enfoque proactivo, donde la detección del riesgo y la prevención sean herramientas centrales para mejorar la calidad de vida de los vecinos del nordeste misionero.

Andres Gomeñuka
ANG AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ



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