Mientras el norte argentino perdió más de 210 mil hectáreas de bosque en un año, crecen las alertas por el avance de desmontes e incendios. En contraste, Misiones sostiene una de las tasas de deforestación más bajas del país y conserva más del 50% de su superficie con bosque nativo protegido.
La situación de los bosques nativos en Argentina volvió a encender las alarmas a nivel ambiental. De acuerdo con el informe anual 2025 presentado por Greenpeace, durante el último año se desmontaron 94.204 hectáreas en el norte argentino. A esa cifra se suman 116.498 hectáreas afectadas por incendios forestales, lo que eleva la pérdida total a 210.702 hectáreas.
El relevamiento señala que esta superficie equivale a más de diez veces la extensión de la Ciudad de Buenos Aires y representa un incremento del 40% respecto a 2024. La organización ambientalista advirtió además que una proporción significativa de los desmontes se produjo en zonas categorizadas como áreas de protección por la Ley Nacional de Bosques, lo que implicaría incumplimientos normativos y fallas en los mecanismos de control.
El informe vincula la pérdida forestal con la expansión de la frontera agropecuaria, la especulación inmobiliaria rural y la recurrencia de incendios en un contexto de crisis climática, con sequías prolongadas y temperaturas extremas que agravan la degradación ambiental.
El panorama de Misiones
Frente a este escenario regional, la situación de Misiones presenta indicadores marcadamente diferentes. Según el documento oficial “Estado de la Deforestación en Misiones”, elaborado por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de la provincia, la tierra colorada mantiene una tasa de deforestación considerablemente inferior al promedio del norte argentino.
El informe detalla que Misiones conserva más del 50% de su superficie cubierta por bosque nativo, lo que la posiciona como la jurisdicción con mayor porcentaje de biodiversidad protegida del país dentro del ecosistema de la selva paranaense. Además, destaca que los desmontes detectados corresponden en su mayoría a intervenciones autorizadas bajo el esquema de ordenamiento territorial vigente, con monitoreo satelital y fiscalización en territorio.
A diferencia de otras provincias donde se registran desmontes extensivos de miles de hectáreas concentrados en grandes superficies, en Misiones los cambios de uso del suelo se encuentran regulados por una normativa restrictiva y por un sistema de control ambiental permanente.
Defensa de la naturaleza
En materia de incendios forestales, uno de los principales factores de degradación señalados en el informe nacional, el Gobierno de Misiones sostiene una política integral de prevención y combate del fuego en todo el territorio provincial.
Bajo la coordinación del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, la Provincia realiza una fuerte inversión en infraestructura y equipamiento estratégico, además de desplegar acciones permanentes de monitoreo, capacitación y respuesta temprana, con especial atención en parques y áreas naturales protegidas.
Como herramienta clave, el Ejecutivo provincial difunde diariamente un mapa de riesgo de incendios que clasifica la probabilidad en niveles bajo, moderado, alto, muy alto o extremo. Este sistema de alerta temprana se consolidó como un instrumento central para la prevención, ya que permite anticipar escenarios críticos y orientar recursos de manera eficiente.
Los datos muestran que la realidad forestal argentina no es uniforme. Mientras que en un año en el que el norte argentino perdió más de 210 mil hectáreas de bosque, Misiones se consolida como una de las jurisdicciones con menor tasa de deforestación y mayor superficie de bosque nativo conservado.
Fuente: Canal 12
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