La Dirección de Políticas Estudiantiles de Misiones compartió recomendaciones para el regreso a clases. La psicopedagoga Selene Malveiera remarcó la importancia de retomar rutinas, promover el diálogo y sostener la autonomía; el ministro de Educación, Ramiro Aranda, destacó el valor del trabajo conjunto entre familia y escuela; y la directora Emilia Lunge anticipó líneas de acción en convivencia escolar, bienestar estudiantil y acompañamiento de trayectorias.
Con el inicio de un nuevo ciclo lectivo, muchas familias vuelven a reorganizar horarios, hábitos y dinámicas cotidianas. En este contexto, la Dirección de Políticas Estudiantiles —dependiente de la Subsecretaría de Educación— difundió una serie de orientaciones para acompañar el regreso a clases y favorecer una adaptación positiva en cada etapa escolar.
Las recomendaciones, presentadas en piezas informativas diferenciadas por Nivel Primario y Nivel Secundario, proponen pasos simples que impactan de manera directa en el bienestar emocional y la organización diaria: retomar gradualmente los horarios de sueño y comida, preparar con anticipación la mochila y los útiles, generar rutinas visibles y espacios tranquilos para estudiar, y sostener conversaciones abiertas sobre cómo se sienten niñas, niños y adolescentes frente al inicio de clases.

La psicopedagoga del equipo técnico, Selene Malveiera, destacó que el regreso a la escuela no es solo un cambio de calendario, sino un proceso de reacomodamiento emocional y familiar: “Volver a clases es volver a una rutina que ordena, pero también moviliza. Acompañar desde casa con anticipación, con pequeños hábitos y con diálogo, reduce la ansiedad y fortalece la seguridad de los chicos y chicas”.
En la misma línea, subrayó que el acompañamiento no implica “hacer por ellos”, sino estar disponibles y construir autonomía: “Cuando las familias ayudan a planificar tiempos de estudio, organizan materiales junto a sus hijos y escuchan cómo se sienten, se construye confianza y responsabilidad. Es un sostén que se nota en el aula”.
Por su parte, el ministro de Educación de Misiones, Ramiro Aranda, valoró el rol de las familias en este inicio de clases y remarcó que el regreso se fortalece cuando hay corresponsabilidad: “El comienzo del ciclo lectivo es un momento clave para renovar el compromiso con el aprendizaje. Cuando la escuela y la familia trabajan juntas, el estudiante se siente más acompañado y mejora su adaptación. Cuidar rutinas, promover hábitos y sostener el diálogo es parte de una educación integral”.

Desde la Dirección, Emilia Lunge, directora de Políticas Estudiantiles, señaló que el organismo se prepara para un nuevo año con acciones de acompañamiento en todo el territorio: “Nos estamos preparando con acciones concretas para acompañar a las y los estudiantes en ejes prioritarios como convivencia escolar, bienestar estudiantil y el acompañamiento de las trayectorias educativas. La vuelta a clases es una oportunidad para reforzar el cuidado, el diálogo y el trabajo conjunto entre familia y escuela”.
Las piezas difundidas sostienen un mensaje central: acompañar desde el hogar favorece una adaptación más positiva, y pequeños gestos cotidianos —como sostener una rutina gradual, preparar materiales con anticipación y habilitar conversaciones— pueden marcar una gran diferencia en el comienzo del ciclo lectivo.
Finalmente, desde el Ministerio de Educación se invitó a las familias a transitar el inicio de clases como un proceso compartido: escuela y hogar, en equipo, para fortalecer el aprendizaje y el bienestar integral de los estudiantes misioneros.




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