Las dos carreras de Romina Kruse comenzaron en momentos distintos, pero cuando mira hacia atrás descubre que siempre hubo un mismo hilo conductor: organizar, crear y acompañar.
“Desde chica organizo cosas”, cuenta. En la escuela armaba coreografías; más adelante tuvo una escuela de modelos y luego se formó profesionalmente en el rubro hotelero y de eventos, donde vendía y conducía celebraciones. También trabajó en radio y televisión.
La organización siempre estuvo presente en su vida, incluso antes de convertirse en su profesión, comentó, entre otras cosas, en diálogo con el proyecto Mujeres en Acción de la Agencia de Noticias Guacurarí.
La otra parte, la estética y la imagen, también fue una constante. No solo desde la moda, sino desde un lugar más profundo: el perfeccionamiento personal, el crecimiento interior y el trabajo espiritual.

“Todo eso converge en la asesoría de imagen”, explica. Fue una amiga asesora quien le dijo: “Esta carrera es para vos”, y así comenzó formalmente ese camino.
Su primer evento profesional llegó casi sin planearlo. Había colaborado con una wedding planner en Buenos Aires, pero fue ya instalada en Misiones cuando unos amigos que se casaban le pidieron ayuda. Lo que empezó como simples consejos terminó convirtiéndose en su primer evento oficial. Ese momento marcó el nacimiento de RK Imagen y Eventos.
“Yo recién había llegado y pensé que acá no iba a poder trabajar como asesora de imagen. Sentía que esa etapa se había terminado. Pero cuando me pidieron organizar ese casamiento, se me abrió un mundo nuevo”, recuerda con emoción.

Nacida en Montecarlo, Misiones, tiene 48 años y es mamá de Martín (19) y de Zoe. Vive su rol de madre como una parte esencial de su identidad.
Hoy sueña en grande. En cinco años quiere que toda la provincia conozca RK Imagen y Eventos, consolidar un equipo capacitado —que ya está formando— y continuar brindando talleres y capacitaciones, otra de sus grandes pasiones.
Pero más allá del crecimiento empresarial, su mayor deseo es el legado: “Me encantaría saber que ayudé a las personas a mejorar la imagen que tienen de sí mismas. Que aprendan a verse mejor, a entender que todos somos importantes, que todos somos bellos. Que aprendan a comunicar con su imagen quiénes son y hacia dónde quieren llegar”.
Su diferencial es claro: combina la organización de eventos con la asesoría de imagen. Y eso marca la diferencia, especialmente en los eventos de quince años. La colorimetría, las formas y el estilo personal se convierten en una experiencia que conecta profundamente con las jóvenes.

Pero hay algo más: la sensibilidad. “La asesoría de imagen te da una mirada diferente del otro. Entendés que todos tenemos inseguridades y luchas personales. Eso te conecta desde un lugar más humano con el cliente”.
Por eso muchas madres la convocan para que acompañe a sus hijas en decisiones importantes. Porque más que organizar un evento, Romina acompaña procesos.
Y ahí está, tal vez, el verdadero corazón de RK Imagen y Eventos: no solo crear celebraciones memorables, sino ayudar a cada persona a sentirse segura, vista y valorada.

Gladys Galeano – Puerto Libertad
Proyecto Mujeres Guacurarí en Acción
AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ



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