Biofábrica Misiones S.A. consolida su liderazgo en la transición hacia una agricultura de bajo impacto ambiental mediante nuevos convenios de vinculación tecnológica. En esta oportunidad con la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), a través del Instituto de Biotecnología de Misiones. El objetivo es desarrollar, escalar y validar a campo controladores biológicos destinados a sectores estratégicos del agro y la forestación.
El proyecto abarca todo el proceso: desde el prototipo en laboratorio hasta la aplicación productiva. De esta manera se pone en marcha un proyecto para desarrollar un hormiguicida biológico a escala piloto. El desafío es reemplazar los fitosanitarios tradicionales en el control de hormigas cortadoras, una de las plagas que mayores pérdidas genera en los sectores agrícola y forestal. La línea de investigación que se viene trabajando es la de utilizar una cepa nativa seleccionada del hongo Beauveria bassiana. La UNaM aporta una década de investigación en bioprospección de hongos entomopatógenos, mientras que Biofábrica aporta su planta habilitada por SENASA para el escalamiento y formulación del insumo; además de su equipo técnico.
“Con la empresa se podrá hacer el escalado y las pruebas a campo, lo cual es fundamental. Es un proyecto de tres patas. Con Biofábrica logramos el escalado para brindar un producto orgánico para el control de hormigas que hoy no existe”, explicó Lorena Castrillo, investigadora a cargo.
En ese sentido, la rectora de la UNaM, Alicia Bohren subrayó que “la articulación es fundamental para llevar soluciones a la producción y desarrollar la ciencia local”, mientras que el secretario de Ciencia y Tecnología, Pedro Zapata, destacó la importancia de convertir el conocimiento científico en soluciones concretas para el productor.
Por su parte, la gerente de Biofábrica, Luciana Imbrogno remarcó: “Complementar y potenciar lo que cada institución tiene como fortaleza es muy importante: investigación, producción y aplicación a campo son las tres etapas que forman parte de este convenio. Cada uno, con su experticia, aporta lo que sabe hacer y eso es fundamental para llevar la solución al campo”.
En tanto el presidente de Biofábrica, Federico Miravet agradeció el acompañamiento de la universidad pública y remarcó el rol de la gestión para concretar estos avances. “Hay fondos, programas y proyectos; lo importante es articular y pensar cómo potenciamos. Tenemos predisposición para el trabajo en equipo y nuestro interés por la ciencia es claro”, señaló.
Los convenios refuerzan un modelo de innovación basado en la validación territorial de cepas nativas, garantizando soluciones sustentables y adaptadas a las economías regionales de Misiones.
Articulación para el desarrollo de biotecnologías
Entre las principales líneas de trabajo a partir de convenios que ha firmado Biofábrica en esta parte del año se destacan tres:
Estos ensayos combinan experimentación in vitro y a campo, donde se espera ajustar la formulación de los bioinsumos junto con los protocolos de aplicación en los cultivos a escala.

Instituto de Biotecnología de Misiones



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