El ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones, Martín Recamán, alertó sobre un escenario ambiental de alta complejidad que se espera para el mes de febrero, marcado por temperaturas extremas, déficit de precipitaciones y un riesgo elevado de incendios forestales, y remarcó que la prevención requiere tanto de un Estado activo como de una sociedad comprometida.
En un análisis detallado de la situación climática, el funcionario explicó que las condiciones actuales difieren de años anteriores y que los cambios son cada vez más abruptos. “Podemos tener un enero relativamente tranquilo y un febrero totalmente distinto”, señaló, advirtiendo que los períodos de sequía, combinados con el calor intenso, generan índices de riesgo extremos.
En ese contexto, Recamán insistió en la importancia de que la población incorpore el índice diario de riesgo de incendios como una herramienta cotidiana. “No se trata de generar preocupación, sino de estar alertas. Mirar el índice nos permite prevenir y evitar situaciones que después tienen consecuencias graves”, afirmó.

Gestión, inversión y articulación
Desde el plano político, el ministro destacó el trabajo sostenido que viene realizando la Provincia, especialmente en los últimos años, con una fuerte inversión en capacitación de brigadistas, fortalecimiento de las brigadas, equipamiento y articulación entre organismos provinciales, fuerzas de seguridad y municipios.
“Después de la pandemia se marcó una diferencia clara en materia de incendios. Hoy hay más presencia territorial, más coordinación y más preparación”, sostuvo, al tiempo que aclaró que ese trabajo muchas veces es silencioso, pero fundamental para reducir el impacto de los focos ígneos.
No obstante, Recamán fue claro al señalar que ningún despliegue estatal alcanza si no hay responsabilidad individual, y remarcó que la mayoría de los incendios no se originan por causas naturales, sino por acciones humanas evitables.
Uno de los ejes centrales del mensaje del titular de Ecología fue el cambio en las reglas de juego. Según explicó, el fuego fue históricamente utilizado como una herramienta productiva, pero las condiciones actuales del clima hacen que ese uso represente un riesgo mucho mayor.
“Hoy el fuego ya no se puede manejar como antes. Las condiciones cambiaron y tenemos que adaptarnos”, advirtió, llamando a extremar los cuidados incluso en acciones cotidianas, desde tareas rurales hasta actividades domésticas.

Identidad misionera y agenda propia
En otro tramo de sus declaraciones, Recamán puso en valor la identidad ambiental del pueblo misionero, destacando que Misiones construyó una agenda propia de conservación, sostenida tanto por decisiones políticas como por el compromiso social.
“El misionero responde, se involucra y se preocupa cuando el ambiente es afectado. Eso se ve claramente ante hechos que impactan en la fauna o el bosque, y no sucede en todas las provincias”, afirmó.
Según el ministro, esa conciencia colectiva es uno de los pilares que explica por qué Misiones logró sostener políticas de conservación del monte nativo y de la biodiversidad, incluso frente a presiones productivas que avanzaron en otras regiones del país.
Finalmente, Recamán remarcó que la prevención de incendios es una misión colectiva, donde cada acción individual cuenta. “No se trata de buscar culpables, sino de entender que todos usamos el fuego de una u otra manera y que todos tenemos responsabilidad”, expresó.
En ese sentido, llamó a sostener una actitud de alerta permanente durante febrero y a reforzar el mensaje de cuidado del ambiente como una política pública que se construye todos los días, desde el Estado, los medios de comunicación y la sociedad en su conjunto.

Equipo Cadena de Radios Guacurarí
AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ



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